NI UNA MENOS

Año tras año año tras año, leemos permanentemente en los medios de comunicación hegemónicos y alternativos diferentes formas de violencia hacia las mujeres y las disidencias.
Todo el tiempo nos llegan a las redacciones denuncias públicas, privadas y susurrantes, porque muchos espacios que deberían tomarlas, no lo hacen y si lo hacen no disponen las medidas de protección necesarias para prevenir males mayores.
Esta semana nos vimos conmovides por los crímenes de Agostina, Dulce y Noelia en diferentes lugares de nuestro país. Todos con la misma matriz de género, todos que tienen antecedentes de las violencias de todo tipo que sufrimos las mujeres en los diferentes espacios en los que transcurre nuestra vida. Siempre presente esta falta de protección y mucho más profundamente, en la raíz de nuestras sociedades, el hecho de que respiramos una cultura tradicionalmente machista donde todas las campañas, las acciones y los diferentes eventos de las últimas décadas donde se visibiliza la problemática de las mujeres y disidencias, parece no alcanzar para frenar la triste suma de un femicidio cada treinta horas.
Números que ni siquiera son oficiales porque el estado no le interesa tener registros oficiales, porque el estado ni siquiera acepta que estamos rodeados de violencias y no quieren llamar femicidio a los femicidios.
Ese mismo estado que prefiere ignorar que en los sectores más vulnerables, aunque no solamente, los espacios que antes hacían el intento de contener o prevenir no solo los golpes sino también las muertes, están completamente desfinanciados y los que quedan, simplemente están desacreditados desde las voces más importantes del gobierno.
los crímenes
Cada vez más, la pobreza, junto a otras formas de violencias atraviesa los diferentes barrios, atraviesa los diferentes lugares del país fundamentalmente en el conurbano bonaerense, donde se aloja la mayor cantidad de denuncias de violencia y de femicidios. Donde la pobreza
golpea con mayor fuerza, nada ha cambiado desde que el neoliberalismo de los 90, desde la miseria planificada de la Última Dictadura, o desde que el reestrenado neoliberalismo de los últimos años, pretende que paguemos las que siempre hemos estado en 2da fila, pero sosteniendo absolutamente todo.

Compartimos los últimos datos del Observatorio Ahora que sí nos ven, del último informe difundido en su web:

-3205 víctimas letales de violencia de género a 11 años del Ni Una Menos
Informe Femicidios.
⁠1 caso cada 30 hs.
⁠- En el 85 % de los casos el femicida pertenecía al círculo íntimo o era conocido de la víctima
⁠El 63 % de los casos tuvieron lugar en la vivienda de las víctimas y compartida con el agresor
⁠El 17% (2 de cada 10) de las víctimas de femicidio habían denunciado y el 10% (1 de cada 10) tenían una medida judicial.
⁠al menos 2714 niñxs quedaron huérfanxs
⁠el 22% de las jóvenes menores de 17 años asesinadas fueron desaparecidas con anterioridad, y el 19% sufrió ataques contra su integridad sexual.

**Datos destacados entre el 1 de enero y el 22 de mayo del 2026 **

-99 víctimas letales de violencia de género (83 femicidios directos, 8 femicidios vinculados, 4 instigaciones al suicidio y 4 travesticidios/transfemicidios.

-46 casos de y transfemicidios en Argentina

⁠-90 femicidas eran policías y 14 militares.
⁠el 25,4% de los femicidios contra mujeres adultas mayores es cometido por familiares directos (hijos, nietos, bisnietos).

-1740 intentos de femicidios directos y vinculados y 7 intentos de transfemicidios

Vivas, libres y sin miedo nos queremos.


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