CUANDO LAS INTERVENCIONES DE LA JUSTICIA ESTÁN CARGADAS DE MAQUILLAJE

Muchas veces las intervenciones de la justicia están cargadas de maquillaje o para el aplauso de la tribuna.

Ayer publicamos un caso extremo de violencia de género: un policía con antecedentes por violencia de género, que sistemáticamente desobedecía a las órdenes de la justicia, a lo que se le sumó la inoperancia o complicidad policial para actuar frente a los hechos denunciados.

Mucho se habla de la ruta crítica que atraviesan las mujeres para denunciar, pero poco del entramado que padecen luego de lograr la perimetral, cuando se inicia otro proceso paralelo, desconocido y siniestro.

Ante un caso de violencia de género, los jueces  dictan medidas de protección teniendo en cuenta la sola denuncia de la mujer. En esas decisiones mencionan las normas, leyes, acuerdos de la Suprema Corte y recomendaciones internacionales que aplican, pero nada escriben sobre el hecho en sí mismo,  y poco se preocupan en que llegue a manos del imputado, a quien nunca se cita pero tampoco conocen las caras de las mujeres víctimas.

En el caso del fuero de familia, las mujeres estan con las copias de la resolución del Juez en la mano, se tienen que presentar ellas en la comisaría para que se notifiquen, y con suerte entienden todo lo que escriben los magistrados en lenguaje técnico jurídico.

Desde ese fuero, se permite que la mujer y el hombre decidan sobre el vínculo parental y muchas veces todo termina con la mujer acercando al niño o niña al padre, para garantizar la vinculación parental… Parece que los jueces desconocen que los niños sufren la violencia de forma indirecta ( y en algunos casos directa por la llamada “violencia vicaria”) y se hacen los desentendidos, ya que la mujer, para cumplir con la vinculación tiene que enfrentarse al hombre violento cuando lo lleva a la “visita”.

Los juzgados de garantías en lo penal, también dictan medidas “exprés” y en su mayoría no fijan las audiencias que establece la ley 26.485, que bajo sanción de nulidad ordena que se deben realizar audiencias para que los jueces puedan entrevistar personalmente a hombres y mujeres.

Con la publicación del caso antes mencionado, uno de los jueces de garantías decidió ordenar una batería de medidas, entre las que incluyó citar al policía acusado, que ya había sido notificado porque se intimó al jefe departamental bajo apercibimiento de sanción. Esperemos que mientras tanto, los otros policías cuiden que no se vuelvan a reiterar las desobediencias a las perimetrales del policía acusado.

Y esperemos que todos los jueces actúen conforme la ley 26.485, que garanticen sus propias órdenes de protección y que por fin bajen a la realidad y reciban en sus despachos a todos las vecinas y vecinos de Varela que reclaman por justicia y no los que tiene que exponer sus padecimientos en la prensa.


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