La Ciudad de Florencio Varela durante más de 30 años tuvo dos características que mostraban la relación de los Jefes policiales con el poder político local: nadie iba preso y cuando se jubilaron de la fuerza más de 30 fueron funcionarios municipales.
De esta forma, tanto Julio Pereyra como Andrés Watson «pagaron con cargos municipales los favores que los Jefes Policiales les hicieron cuando estaban en actividad”.
El período histórico que denominamos “poder total e impunidad» comienza en 1992 cuando Julio Pereyra llega a la Intendencia de Florencio Varela y tiene un quiebre fundamental cuando Luis Genoud se va de la Suprema Corte de Justicia Provincial por estar enfermo.
Por más que diferentes representantes del “orden conservador local” lo nieguen, esa caída/ alejamiento de Luis Genoud coincide con los cambios en el poder judicial y, por ello, hoy nos encontramos con más de 30 policías presos o próximos a juicio. No es menor, además, que entre ellos hay muchos jefes.
Y como parte de este quiebre también podemos sumar la condena a Daniel Zisuela y los juicios en curso que involucran a funcionarios y ex funcionarios.
La importante ruptura del sistema de impunidad política no es producto del accionar de la oposición en el Concejo Deliberante (que, por el contrario, mantiene una complicidad pasmosa) sino del cansancio social y algunas decisiones en el Poder Judicial de Quilmes.
De hecho, la frase que circulaba era: «en Florencio Varela nadie va preso» o “sólo van presos los perejiles». Esto, sin embargo, se rompe justamente a partir de la condena a 13 años de prisión a Daniel Zisuela.
Y a partir de aquello es que hasta cae preso el «todopoderoso Comisario Mayor Francisco Centurión« además de numerosos Comisarios Inspectores y Jefes de Calle. Al mismo tiempo, ya ningún Jefe policial que se halla jubilado es nombrado funcionario del municipio.
En definitiva, desde el crimen de Lautaro y la desaparición de Lucas más de 30 policías fueron detenidos, 14 funcionarios municipales de diferentes rangos van a juicio y los fiscales vinculados al poder político ya no tienen fiscalías de investigación a cargo.
Entonces, en Florencio Varela la impunidad que garantizaban Luis Genoud, Julio Pereyra, Graciela Gianettassio y Carlos Kunkel está en su etapa terminal a pesar del silencio cómplice de los concejales opositores.
Los jefes de la policía bonaerense “históricos recaudadores de dinero negro ahora sí saben que pueden ir presos en Varela” y el sistema recaudatorio cruje. No obstante, todavía falta desmontar el sistema de empresas creadas para saquear los fondos municipales y eso preocupa a Julio Pereyra y Andrés Watson.
Julio y Andrés no se pelean para terminar con la corrupción sino por ver qué parte del presupuesto municipal se queda cada uno y por más que muchos lo nieguen todos sabemos que esto es verdad.


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