Mientras hace unos días se incautó 1kg de cocaína y 6.200kg de marihuana fruto de una investigación seria de la justicia y el trabajo de un equipo de Delitos Complejos, hoy el municipio difunde la detención de un joven de 18 años con 2 gramos de marihuana
Una de las varias fuerzas de la policía bonaerense que transitan el distrito es la Fuerza Barrial de Aproximación (FBA) que generalmente se los ve haciendo recorridos en parejas. En el día de hoy en la esquina de las calles Presbítero Arbe y Concejal Castellanos del barrio La Esmeralda vieron a dos jóvenes que, según los agentes policiales, aceleraron el paso por lo cual los demoraron y, paso posterior, los llevaron aprendidos a la Comisaría 1ra.
Uno de ellos de 18 años fue detenido por tener en un frasco 2 gramos de marihuana y puesto a disposición de la Fiscalía N°1 cuyo titular es el Dr. Darío Provisionatto, y del cual depende la Ayudantía de Drogas a cargo del Dr. Leonardo Valli.
Un primer tema a aclarar es que la tenencia de marihuana para consumo personal desde el fallo Arriola dictado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación «no es posible de una investigación y posterior condena penal”.
Además pensemos el gasto innecesario de trasladar una persona a la comisaría, disponer personal para escribir actuaciones, otro personal para llevar las actuaciones a la fiscalía y que un funcionario de la fiscalía inicie un expediente judicial. Todo eso para que, como estableció la Corte Suprema de la Nación, se archive la causa porque no es delito penal.
Como seguramente alguien pensará que esta decisión judicial solo existe en Argentina comparemos qué pasa si el mismo hecho sucede en dos países a los que Milei define como los líderes del mundo libre: Estados Unidos e Israel.
En Israel el joven de 18 años no hubiera sido demorado porque es legal portar hasta 15 gramos y en 24 estados americanos más Washington DC el poseedor para consumo personal es sobreseído.
En lo referente al narcomenudeo y la violencia que desata en la ciudad, un joven con 2 gramos de marihuana no sería el problema sino que lo representaría el hecho de que se apoderaron de los barrios de la periferia de Florencio Varela diferentes bandas de vendedores de pasta base, cocaína y tusi, centralmente, por la existencia de complicidad policial.
Mientras hoy a la noche cientos de puntos de venta seguirán vendiendo, las directivas al personal policial es control vehicular, saturación y pedido de documentos, decenas de policías movilizados y el resultado es la nada misma.
Mientras las investigaciones de drogas en su enorme mayoría se inicien desde la Ayudantía de Drogas que está compuesta por solo tres personas estarán claros los niveles de complicidad de los jefes policiales y el llamativo apoyo que les sigue brindando el gobierno municipal.


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