En la madrugada del 11 de febrero del 2017 cuando ya era de día en plena avenida Senzabello, esquina Los Andes fueron acribilladas brutalmente Sabrina Barrientos (16 años), Denise Juarez (17 años), Nemesis Nuñez (16 años) y Magali Pineda (16 años) por un tirador que efectuo 23 disparos y huyó.
La investigación penal recayó en el ex fiscal Bustos Rivas, que por entonces daba charlas sobre violencia de género junto al municipio de Florencio Varela,pero tuvo que apartarse cuando salió a la luz que ejerció violencia con su ex pareja y no cumplía con la cuota alimentaria para sus hijas.
En su reemplazo fue designada la ex titular de la fiscalía 2, Mariana Dongiovanni, quien junto a Bustos Rivas transformaron la investigación en una patética muestra de impunidad.
A Bustos Rivas y Dongiovani se suman otros personajes que garantizaron esa impunidad, como el entonces jefe distrital de Florencio Varela, Roberto Mongelos que se dedicó a detener tres personajes de pésimas conductas pero que de ninguna manera eran el homicida del crimen.
La tarea judicial y policial fue monitoreada de cerca, según cuenta un miembro del poder judicial, por el entonces Intendente Julio Pereyra y el miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Luis Genoud, quien determinó que el experto tirador era un adolescente de apenas 14 años.
Ese joven de 14 años para la ex fiscal Dongiovanni y el jefe distrital Mongelos tenía la capacidad de disparar 23 tiros, de los cuales 9 impactaron en Sabrina, 7 en Denise, 4 en Nemesis y 3 en Magali… es decir, toda una farsa para que los responsables queden impunes.
Sabrina y Denise murieron debido a las heridas, y Nemesis y Magali sobrevivieron con graves heridas.
Nadie investigó la trama de venta de drogas en los boliches de avenida Calchaquí que sucedía en el boliche Santa Diabla, de donde las chicas venían y la camara municipal casualmente no grabó de cerca al autor de los disparos, estaba claro que el doble crimen debía quedar impune.
Luego del brutal hecho y la escandalosa impunidad Bustos Rivas y Dongiovanni siguieron siendo fiscales, Julio Pereyra fue electo Diputado Provincial, Andrés Watson asumió de Intendente Interino y el jefe distrital Mongelos fue ascendido a Comisario Mayor y luego de jubilarse se lo designó Secretario de Seguridad Municipal.
El doble crimen quedó impune pero el repudio de la sociedad seguirá para siempre a Luis Genoud, Hernán Bustos Rivas, Mariana Dongiovanni, Julio Pereyra y Roberto Mongelos.


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